Raíces compartidas: la relación entre el Papa León XIV y CECE
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Del 6 al 9 de junio, Madrid vive un acontecimiento histórico: la visita del Papa León XIV, el primer pontífice en muchos años que llega a España. Además de Madrid, visitará del 9 al 12 de junio Barcelona y las Islas Canarias. Más de 300.000 personas están previstas en los actos de bienvenida, pero más allá del evento en sí, hay algo en este Papa que merece la atención de cualquier educador, creyente o no: lo que piensa sobre la educación, las personas y el futuro.
En CECE Madrid, la asociación que agrupa a los centros de enseñanza privados y concertados de la comunidad —colegios de ideario católico, aconfesionales, centros laicos y de otras tradiciones—, hemos leído con atención los documentos que León XIV ha publicado sobre educación.
Una raíz compartida
León XIV es miembro de la Orden de San Agustín, la congregación religiosa fundada en el siglo XIII sobre el pensamiento del obispo de Hipona, que vivió entre los años 354 y 430. San Agustín fue, entre muchas otras cosas, un educador excepcional: alguien convencido de que la verdad no se impone, sino que se busca en común; de que el maestro auténtico no da respuestas, sino que despierta el deseo de encontrarlas.
Hay un dato que poca gente conoce. El Padre Ángel Martínez Fuertes, fundador de CECE, era sacerdote agustino, y fue el impulsor de lo que hoy es la Confederación Española de Centros de Enseñanza. Cuando en los años setenta puso las bases de esta organización, lo hizo impregnado de ese carisma: construir comunidad, buscar la verdad juntos, defender la libertad como condición del verdadero aprendizaje.
El Papa tiene, en su formación más profunda, la misma raíz fundacional que dio origen a nuestra organización.
Lo que dice este Papa sobre educación.
León XIV ha publicado en los últimos meses un documento sobre educación que merece la pena conocer, al margen de su dimensión religiosa: la Carta Apostólica Diseñar nuevos mapas de esperanza, escrita con ocasión del 60.º aniversario de la declaración conciliar sobre educación. Y el próximo 25 de mayo publicará su primera encíclica, Magnifica Humanitas, dedicada a la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial, según anunció la Oficina de Prensa de la Santa Sede el pasado 18 de mayo.
Dos documentos, dos ángulos, un mismo horizonte: qué significa educar bien cuando la tecnología lo transforma todo y la tentación de reducir a las personas a datos es más real que nunca. Algo que cualquier educador, de cualquier ideario, reconocerá como el debate más urgente de su profesión hoy mismo.
El Papa habla de personas, de comunidades, de libertad y de tecnología. Y lo que dice no requiere fe para ser comprendido o aplicado:
"Nadie educa solo. La comunidad educativa es un 'nosotros'.
"La verdad se busca en comunidad."
Una persona no es un perfil de competencias. No se reduce a un algoritmo predecible. Es un rostro, una historia, una vocación.
"La libertad no es capricho, sino respuesta."
"Ningún algoritmo podrá sustituir lo que hace humana a la educación: la poesía, la ironía, el amor, el arte, la imaginación."
Estas frases están escritas para cualquier educador que se tome en serio su profesión. El 25 de mayo descubriremos qué añade la encíclica a este mismo debate.
Cinco puntos de encuentro
En CECE Madrid identificamos cinco ideas que coinciden punto por punto con lo que defiende nuestra organización desde hace décadas.
Las personas, primero. Nuestro plan estratégico para el curso 2025-2026 lleva el lema "Primero, lo primero: las personas." León XIV escribe que una persona "no es un algoritmo, sino un rostro, una historia, una vocación." Es el mismo principio, con palabras distintas.
La verdad se busca en comunidad. CECE nació como organización social que agrupa centros educativos, porque sus fundadores creían que los colegios aprenden más y mejor cuando lo hacen juntos. Unir fuerzas para lograr lo mejor para la sociedad a través de la educación juntos. El Papa lo resume en una frase de raíz agustiniana: "Nadie educa solo."
La pluralidad como modelo. Los colegios de CECE son diversos: de ideario católico, aconfesionales, laicos y de otras tradiciones religiosas. El Papa defiende explícitamente instituciones educativas que acogen "a estudiantes y familias no creyentes o de otras religiones, pero deseosos de una educación verdaderamente humana." Esa es, exactamente, la descripción de nuestra red.
La libertad de las familias para elegir. León XIV pide a los gobiernos que respeten el derecho de las familias a elegir la educación que comparte sus valores, y advierte contra la mercantilización de la enseñanza. Es el argumento que CECE lleva años sosteniendo en el debate político y social.
La tecnología al servicio de la persona. La nueva encíclica Magnifica Humanitas responde al mayor reto que afrontan hoy todos los colegios —católicos o laicos— ante la irrupción de la inteligencia artificial. La respuesta del Papa coincide con el enfoque de nuestro plan estratégico: la tecnología es una herramienta poderosa, pero la dignidad humana es el límite que ningún algoritmo puede cruzar.
La visita del Papa León XIV que es para todos

La visita del Papa León XIV a Madrid no es un acontecimiento exclusivo para creyentes. Es un evento que pone a la ciudad en el centro del mundo durante cuatro días, con una agenda que toca la educación, la justicia social, la tecnología y la comunidad.
En CECE Madrid, cerca de 125 instituciones educativas con idearios y tradiciones diversas se preparan para vivir esta semana desde sus propias perspectivas. Lo que nos une es la convicción de que educar bien y en libertad es uno de los actos más importantes que una sociedad puede hacer.
La visita del Papa León XIV a Madrid tendrá lugar del 6 al 9 de junio de 2026. Los actos principales incluyen la Misa del Corpus Christi en la Plaza de Cibeles el domingo 7 de junio y la vigilia de jóvenes el sábado 6. Más información en conelpapa.es




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